11 cosas que puedes cambiar en tu vida para salvar al planeta

La diversidad biológica del planeta Tierra enfrenta una extinción en masa y por eso millones de personas buscan la forma de ayuda a salvar al planeta antes que sea muy tarde.

Desde la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años, no se había presentado una situación donde urgiera salvar al planeta como la que se vive desde hace 20 años.

La desaparición de especies animales y vegetales por efecto de la contaminación ambiental y el cambio en los patrones del clima provocado por la acción del hombre es prácticamente indetenible.

Aunque es la industria y gobiernos quienes deben hacer los mayores cambios para evitar que este daño continúe, hay mucho que podemos hacer para salvar al planeta desde nuestra posición.

Usar bolsas reciclables, un primer paso para salvar al planeta

En pleno siglo XXI, el mayor contaminante ambiental es el plástico y millones de toneladas de bolsas plásticas desechadas llegan a las fuentes de agua potable, los mares y las tierras de cultivo cada año.

Lo peor es que este plástico puede tardar siglos en degradarse totalmente y además libera productos tóxicos durante este proceso.

Entre las medidas para salvar al planeta que puedes tomar está el reducir el uso de bolsas plásticas.

Cámbialas por una bolsa de tela lavable o de material reciclable cuando hagas tus compras.

Medidas para salvar el planeta: Ajusta tu nevera

Muchas personas utilizan las neveras y aires acondicionados a su máxima potencia, aunque no sea necesario hacerlo, aumentando el consumo de electricidad.

Muchos países dependientes de la energía termoeléctrica se ven obligados a quemar más gas o petróleo para suplir esta energía, produciendo más gases de efecto invernadero.

Te recomendamos que ajustes tu nevera para que funcione en un rango de 3 a 5 grados centígrados en la parte baja y entre -17 y -15 grados en la parte del congelador. Además evita abrir la puerta si no es necesario.

Igualmente el aire acondicionado en verano puede usarse cómodamente a 21 o 22 grados. Además utiliza el acondicionador solo en las horas de más calor.

Utiliza ollas de presión y sartenes planas

Otra de las acciones para salvar el planeta que puedes hacer es utilizar ollas de presión al cocinar grandes trozos de carne o verduras de fibra gruesa.

Las ollas de presión cocinan más rápido y gastan menos energía.

También utiliza ollas y sartenes con fondo plano y cuyo diámetro sea mayor que la superficie de la hornilla, para aprovechar al máximo el calor.

En cuanto al uso del horno, evita precalentarlo a menos que sea muy necesario y apágalo unos 15 minutos antes del tiempo estipulado en las recetas.

El calor dentro del horno terminará de cocinar los alimentos y habrás ayudado un poquito al planeta al ahorrar electricidad o gas.

Si quieres salvar al planeta reduce tu consumo de carne

Otra de las medidas para salvar al planeta es reducir la cantidad de carne que consumes semanalmente.

No se trata de que te conviertas en vegano, sino de que tengas conciencia de que la producción de carne es una de las actividades más dañinas para el medio ambiente.

Si la Humanidad deja de comer carne y productos lácteos una vez a la semana se puede reducir en un 60% las emisiones de gases invernadero generados por la actividad agrícola y pecuaria.

Pero si la humanidad abandona totalmente su consumo, se reduciría en un 75% el tamaño de las tierras deforestadas cada año para convertirlas en predios agrícolas.

No pidas cubiertos de plástico en tu comida para llevar

Otra forma de salvar al planeta un paso a la vez es la de rechazar el uso de los cubiertos de plástico en tu comida para llevar.

Una práctica muy común al comprar comida para llevar es que te incluyan cubiertos de plástico.

Esto es absurdo, pues se supone que en tu casa ya tienes cubiertos de metal.

Una buena práctica en tu oficina es mantener también un juego de cubiertos reutilizables en el cajón de tu escritorio.

Cuando pidas comida por delivery, asegurate de dejar en claro que no te incluyan cubiertos de plástico, que terminarán en la basura y tardarán 1.000 años en descomponerse.

Utiliza botellas y tazas de cristal o cerámica

Además de las bolsas plásticas, las botellas de agua son el elemento más contaminante del planeta.

Hasta que avance el uso de una nueva enzima que destruye el plástico en horas, el proceso de reciclar este material seguirá siendo muy costoso.

Por lo tanto, en lugar de comprar botellas de agua, adquiere una botella de vidrio o acero inoxidable y llénala con agua filtrada al salir de tu casa.

Esto te ayudará a ahorrar mucho dinero a largo plazo y evitarás contribuir con la contaminación plástica en los mares y suelos del planeta.

También aplica esto a la hora de tomar café. Utiliza una taza de cerámica o vidrio en lugar de los vasos desechables.

Salvando la Tierra eliminando el uso del papel

La industria del papel es una de las más dañinas para el medio ambiente

En aras de salvar al planeta, pide a tus proveedores de servicios bancarios, telefonía, agua y luz que te envíen las facturas mensuales por vía electrónica en lugar de hacerlo impresas en papel.

Si está disponible, compra las ediciones digitales de tus periódicos y revistas favoritas y evita adquirir las versiones impresas.

De esta forma ayudarás a salvar miles de hectáreas de bosques cada año, que son talados para producir pulpa y pasta básica de papel.

La reducción del consumo de papel es una de las medidas para salvar el planeta que más impacto puede tener, si todos nos unimos para implementarla

Comparte tu automóvil

En muchas metrópolis es complicado usar el transporte público para recorrer largas distancias, por lo que quizás no tengas más remedio que seguir usando tu automóvil.

Sin embargo, usar un coche para llevar a una sola persona es un despilfarro de recursos que en nada ayuda a salvar al planeta.

Lo mejor que puedes hacer es compartir el coche con algún conocido que vaya en tu misma ruta.

Incluso pueden turnarse para usar el coche de esta persona un día y el tuyo el siguiente.

Además de ayudar al planeta al reducir el número de coches en las calles, vas a reforzar amistades y hasta puedes lograr que colaboren con tus gastos de gasolina.

No utilices más los sorbetes de plástico

No utilices más los sorbetes de plástico
El plástico de botellas, bolsas y sorbetes es muy contaminante

Los sorbetes, pajitas o pitillos son otra fuente de contaminación para el planeta, pues el material plástico con el que se fabrican puede tardar 2 siglos en descomponerse totalmente.

Por lo tanto, si no los necesitas ni siquiera deberías aceptar que te los coloquen en tu bebida.

En todo caso, existen sorbetes reutilizables a base de bambú, silicona, vidrio o incluso acero inoxidable, que son una mejor opción que los hechos con plástico.

Compra tus alimentos en mercadillos orgánicos

Comprar alimentos en los mercadillos independientes, te garantiza que tus verduras y hortalizas vienen del campo y no han sido procesadas o lavadas con químicos peligrosos para tu salud.

Además, estos productos se venden sin envolturas de plástico, cartón o papel que contaminen el medio ambiente.

Demás está decirte que en muchas situaciones sus precios son mejores y el sabor de los alimentos es muy superior.

El cultivo de alimentos orgánicos es parte de varias medidas para salvar el planeta que pasan por la eliminación del uso de químicos fertilizantes y venenos de uso agrícola peligrosos para la salud humana.

Salvando la Tierra con los bombillos LED

Aunque en Europa y Estados Unidos se ha promovido el uso de bombillas LED o fluorescentes en los hogares, las bombillas incandescentes siguen siendo las más usadas en el planeta entero.

Lamentablemente, estas bombillas son populares porque son mucho más baratas, pero a cambio gastan hasta 5 veces más electricidad.

Aunque se desarrollan nuevas tecnologías para mejorar la producción de energía solar y abaratarla, la solución más práctica sigue siendo reducir el consumo en hogares e industrias.

Una de las acciones para salvar al planeta que puedes hacer es comprar solo bombillos ahorradores, con tecnología LED de ser posible.

Aunque son más caros, su duración es hasta 10 veces mayor a una bombilla común, por lo que ayudarás a la Tierra y a tus finanzas al mismo tiempo.