9 consejos muy útiles si te quemas tomando el sol

Empieza el verano y tienes la oportunidad de lucir uno de los nuevos bikinis que marcan tendencia, pero todo se complica cuando abusas del sol y sufres una quemadura solar.

Las quemaduras de sol son el problema médico más frecuente durante el verano y puede pasarle a cualquier persona que se descuide al tomar el sol en la playa o piscina.

¿Pero qué hacer si ese bonito bronceado que querías conseguir termina convertido en una gran quemadura solar en tu espalda, brazos y piernas?

Te traemos nueve útiles consejos para atender una quemadura solar, recomendados por expertos en el tema.

¿Por qué mi piel se pone roja tras una quemadura solar?

La piel reacciona ante los rayos ultravioleta (UV) del sol produciendo una mayor cantidad de melanina.

Esta substancia “oscurece” la piel y reduce el paso de la luz solar hacia las delicadas capas internas de la piel.

El beneficio de la melanina en tratamiento para quemaduras

La mayor concentración de melanina es lo que da a la piel ese hermoso tono bronceado que buscamos al ir a la playa o la piscina en el verano.

El problema es que la melanina tiene una capacidad limitada para protegerte y más allá del límite tu piel empezará a sufrir daños.

De esta forma, ese bonito color bronceado puede terminar en quemaduras de sol con un feo color rojo acompañado de dolor, ardor y otras complicaciones.

Las quemaduras de sol dejan efectos a largo plazo

Cada verano las instituciones de salud pública, empresas cosméticas y fundaciones que trabajan con la salud de la piel advierten que los daños del sol en la piel son acumulativos.

Esto significa que una persona que en su juventud abusó de la exposición al sol podría ver las consecuencias años más tarde, incluso aunque haya dejado de tomar sol por décadas.

De hecho, la exposición excesiva al sol acelera el envejecimiento de la piel y favorece la aparición de cáncer de piel, el tipo más frecuente en España.

Esto hace que una quemadura solar sea más peligrosa que una ocasionada por un cerillo o el contacto ocasional con un objeto caliente, como estufas, teteras y otras.

¿Cuáles son los síntomas más comunes de las quemaduras de sol?

Cuáles son los síntomas más comunes de las quemaduras de sol
El extremo enrojecimiento es el primer signo de una quemadura por sol

Las molestias y síntomas de las quemaduras de sol pueden perdurar hasta 72 horas después de haber ocurrido la sobre-exposición al sol.

Enrojecimiento y descamación, tras quemadura solar

Además, su intensidad puede variar si es una quemadura de primero o segundo grado, el tamaño del área afectada y la sensibilidad particular del individuo.

En general, los síntomas más leves son enrojecimiento y descamación, mientras que los casos moderados incluyen dolor, entumecimiento y aparición de ampollas.

En casos muy severos,  la persona puede sufrir un shock, escalofríos y fiebre intensa.

¿Cuáles son las etapas iniciales de una quemadura solar?

El primer signo de que te has pasado al tomar el sol es el enrojecimiento de la piel.

Esto ocurre por la dilatación de los vasos sanguíneos en respuesta a la rápida elevación de la temperatura en la capa externa o epidermis.

También aumenta notablemente la temperatura externa, producto de esta vasodilatación.

Luego se inicia un proceso inflamatorio de la piel, que es una de las formas en que el cuerpo trata de reparar los daños producidos por la luz ultravioleta.

Las células epiteliales se llenan de agua, lo que provoca un engrosamiento de la piel.

Bajar la temperatura: el primer paso en el tratamiento para quemaduras

El primer paso que debes dar si sufres quemaduras de sol es bajar tu temperatura lo antes posible.

Toma una ducha o baño de tina con agua a una temperatura entre 15 a 20 grados centígrados.

Si tienes leche a tu alcance, puedes aplicar compresas de leche fría sobre las zonas quemadas.

La leche contiene vitaminas A y D, aminoácidos y proteínas que ayudan a reducir la inflamación y curar la piel más rápido al eliminar las células muertas.

Rehidrata tu cuerpo de inmediato

Si presentas quemaduras de sol es seguro que tu cuerpo se ha deshidratado también.

Debes consumir la mayor cantidad de agua posible durante las cuatro horas posteriores a la sobre-exposición solar.

Esto ayudará a tu cuerpo a recuperar fluidos, especialmente a nivel de los tejidos epiteliales de la piel.

Utiliza jabones neutros

Elimina todo resto de sal, arena o cremas que te hayas aplicado, lavando tu piel con un jabón neutro, como el que se usa para los bebés.

Ningún tratamiento para quemaduras debe incluir el uso de jabones con productos irritantes o exfoliantes.

No cometas el error de bañarte en agua salada, pues la sal resecará más aún tu piel lastimada.

Reduce la inflamación

Además del enrojecimiento, la inflamación es el síntoma más molesto que acompaña una quemadura solar.

En casos de que la inflamación sea muy intensa puedes tomar un anti-inflamatorio a base de ibuprofeno o similar, que al mismo tiempo ayudará a reducir el dolor.

¿Cómo lograrlo?

En los casos donde la inflamación es muy severa se suele recetar el uso de pomadas a base de sustancias corticoides, generalmente hidrocortisona.

Sin embargo, te advertimos que cualquiera de estos medicamentos deben ser usados solo bajo prescripción de un médico.

Usa cremas con alto contenido de agua

Después de bañarte con agua fría puedes usar una crema hidratante, pero evita totalmente las que están fabricadas a base de grasas.

Las cremas grasosas taparían los poros y afectarían la capacidad de la piel de bajar su temperatura a través de la sudoración.

No toques las ampollas

Cuando la quemadura es de segundo grado, aparecen ampollas llenas de líquido en la superficie de la piel.

Evita tocarlas y mucho menos intentes reventarlas con las uñas o con la punta de una aguja. En su lugar cúbrelas con una gasa esterilizada.

Si una ampolla se rompe, lava la zona con agua y jabón neutro, coloca una crema antibiótica sobre la herida y cúbrela con una venda o gasa antiadherente.

No te rasques la piel quemada

Si quieres que tu tratamiento para quemaduras sea efectivo, evita rascarte las zonas dañadas por el sol o arrancarte los “pedacitos” de piel que se van soltando en los días posteriores.

Al hacerlo arrancarás también trozos de piel que está aún en proceso de cicatrización, lo que aumenta el riesgo de dejar marcas permanentes.

Si te pica mucho la piel, lava la zona con agua de avena, aloe vera o hamamelis, que ayudarán a reducir el prurito.

Toma analgésicos si te duele mucho

Al atender una quemadura solar es importante mantenerse tranquilo y cómodo.

¿Cómo proceder?

Si sufres mucho dolor, puedes tomar analgésicos como el ibuprofeno o el naproxeno sódico, que además también tienen efectos anti-inflamatorios.

Averigua en tu farmacia si tienen cremas a base de estos productos, que puedes aplicar directamente en la zona que te duele.

Sin embargo, evita a toda costa aplicarte anestésicos en crema, como la benzocaína, que pueden provocar una reacción alérgica.

Inicia la rehidratación y curación a largo plazo de tu piel

quemadura solar: prevención
Recuperar la hidratación de una piel dañada por el sol es una tarea a largo plazo

Finalmente, es importante ayudar a tu piel a que recupere su anterior nivel de hidratación, enriqueciendo tu dieta con alimentos ricos en vitamina A y D, así como zinc y magnesio.

Te aconsejamos aumentar la ingesta de alimentos ricos en colágeno, que devolverán a tu piel la suavidad perdida por las quemaduras de sol.

Tips extras para tu piel

También puedes incorporar suplementos a base de centella asiática y ácido hialurónico, que tienen efectos muy beneficiosos para la salud de la piel.

El uso de cremas naturales a base de Aloe Vera es también recomendado para acelerar la hidratación profunda de la piel dañada por una quemadura solar.

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