Afeitarse bien y sin dañar la piel: algunos consejos

Dicen que afeitarse es como bañarse: todo el mundo sabe hacerlo. Una pizca de espuma, cuchilla arriba y abajo… y listo. Y sí, todos saben hacerlo, pero muy pocos lo hacen bien. Pudiera ser que tú, con el paso de los años, hayas adquirido la habilidad mínima para no terminar con la cara llena de poritos con sangre después de afeitarte. Pero lo más probable es que estés haciendo mal muchas otras cosas. En este artículo vamos a exponer los principales errores que los hombres cometen afeitándose y cómo afeitarse bien.

Mantener la cara hidratada todo el tiempo

Para afeitarse bien obligatoriamente hay que abrir el grifo de agua. Si por alguna casualidad se te ocurre hacerlo en seco vas a lamentarlo durante algunos días con la cara al rojo vivo. Primeramente debes enjuagarte la cara con agua caliente. El calor del agua dilata los poros y hace que la cuchilla desprenda los pelos con mayor facilidad. Si lo deseas puedes añadir el uso de una toalla: debes mojarla en agua caliente durante algunos segundos y después pasarla por aquellos lugares que quieres afeitar. También es aconsejable mantener la cara hidratada durante todo el afeitado y siempre con agua caliente. Cuando único se recomienda el uso de agua fría es al final, para así cerrar los poros.

Secarse la cara adecuadamente

Después de haber cumplido a la perfección todos los pasos necesarios para afeitarse bien la cara, es muy común que algunos hombres lo echen todo a perder en el último momento: el secado con la toalla. Debemos estar conscientes de que acabamos de pasar por nuestra cara una cuchilla afilada, por lo que la piel todavía puede irritarse con gran facilidad. Secarse de arriba abajo no es la mejor opción. Los expertos aconsejan dar pequeños golpecitos con la toalla en la zona afeitada hasta que se seque. Otro aspecto muy importante es lavar la toalla con regularidad, no vaya a ser que nos infectemos.

No afeitarse a contrapelo

Afeitarse a contrapelo puede ser contraproducente
Afeitarse a contrapelo puede ser contraproducente

Un aspecto básico del afeitado es que siempre hay que mover la cuchilla en la dirección que crece el pelo. Si lo haces en dirección contraria pudiera ser que lo hagas más rápido, pero también conseguirás que “salte el poro”. Esto significa que cuando pases la maquinita por la piel aparecerá la gotita de sangre característica que todos estamos acostumbrados a ver. Si tu piel te lo permite, puedes intentarlo en la segunda pasada, pero siempre aplicando otra capa de espuma.

Tomárselo con calma para afeitarse bien

A veces nos ocurre que estamos apurados para alguna reunión del trabajo o la escuela y tenemos que afeitarnos a la velocidad de la luz, como aquel que dice. Sin embargo, esto es un error fatal, ya que al hacerlo con prisa es muy probable que tengamos menos cuidado en aquellas zonas que se nos rebelan. El presionar con rapidez aquellos pelos que no quieren salir tendrá su eficacia, pero también te dejará la cara roja durante algunos días. Para afeitarse bien, en vez de presionar, es mucho mejor aplicar agua caliente en la zona, agregar otra capa de espuma y volver a intentarlo con calma. Si aun así no funciona, entonces probablemente será que la hoja de la cuchilla está gastada y debemos comprar una nueva, lo que nos lleva al siguiente punto.

Comprar una maquinilla aceptable

A veces pudiera parecer que lo de afeitarse bien cuesta mucho dinero, y la verdad es que sí. El problema es que los precios de las cuchillas en algunos lugares están por las nubes, y las cremas y lociones también pueden ser muy costosas. No obstante, vale la pena gastar determinada cantidad de dinero en una maquinilla buena, ya que estas tardan más en oxidarse y tienen mejor filo que las baratas. También existe otra opción, que si bien está en desuso es la más económica: comprar maquinillas con hojas intercambiables. Lo único malo de optar por estas maquinillas es que requieren algo de nivel para la manejarlas; pero si llegas a controlarlas te ahorrarás un dinero extra y contaminarás menos el medio ambiente.

Cambiar la maquinilla con regularidad

También es aconsejable cambiar la maquinilla con regularidad, especialmente si es de las más baratas. Las peores irritaciones de la cara las provocan las maquinillas desgastadas. Al cortar menos, se hace más presión sobre la piel y por tanto se generan sarpullidos. Como regla general se deben cambiar cada 5 o 6 usos, aunque todo depende de la calidad de la máquina.

Evitar pasar la cuchilla por encima de los granitos

Aquellas zonas en las nos ha salido un grano merecen un cuidado especial. Pasar la cuchilla por encima de los granos podría parecer una opción viable para eliminarlos, pero en realidad lo que hará es facilitar que se infecten. Para afeitarse las heridas una buena opción es utilizar piedras de alumbre, que son naturales y cierran los poros. Es de muy importante ser excesivamente cuidadoso con estas zonas, y tener a mano una tirita, por si acaso.

No es aconsejable pasar la cuchilla por encima de los granos
No es aconsejable pasar la cuchilla por encima de los granos

No aplicar demasiado “aftershave

Los días de gloria del aftershave (loción que se aplica después del afeitado) ya pasaron. Vienen de cuando el alcohol era la única forma de evitar las infecciones de la cara. Hoy día es un producto que no se indica en todos los casos, y existen otras formas mucho menos agresivas de evitar las infecciones, como bálsamos y lociones con Aloe Vera. Si tienes la piel sensible deberías considerar el uso de estos productos en vez del clásico aftershave, que casi siempre tiene mucho alcohol.

… Y evita afeitarte todos los días

Quizás este consejo no lo puedes seguir y no ser culpa tuya, porque si tienes un jefe que no entiende ni con barbitas de dos días, quizás no te quede de otra. Pero si te afeitas a diario simplemente por costumbre deberías dejar de hacerlo. Afeitarse continuamente sin dejar descansar la piel puede llegar a provocar mayores niveles de irritación. Si no tienes otra opción, lo mejor entonces sería aplicar crema hidratante a diario, pasar la cuchilla siempre a favor del pelo y utilizar antes un buen preshave antes de comenzar. El preshave no es más que un aceite de preafeitado que condiciona la piel para el posterior uso de la cuchilla.

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