Cómo hacer una limpieza facial profunda: técnicas y tratamientos

Una limpieza facial profunda devuelve la salud a tu piel al eliminar impurezas que el lavado diario no logra remover.

Entre estas impurezas difíciles de remover tenemos los puntos negros, comedones, piel muerta y otras que hacen que la piel pierda brillo, frescura y juventud.

Los poros son la zona que más se debe atender en una limpieza facial, pues de ellos depende que la piel pueda expulsar residuos, grasa y agentes contaminantes que han entrado a las capas de la epidermis por acción del medio ambiente.

Una limpieza de cutis ayuda a que la piel respire nuevamente y al mismo tiempo estimula la circulación sanguínea y la producción de reticulina, elastina y colágeno, que son sustancias que mantienen la flexibilidad, resistencia y suavidad de la epidermis.

Además, una piel limpia absorbe mejor los productos nutritivos e hidratantes que utilices para detener los efectos de la edad, como arrugas, o para mantenerla fresca en lugares muy secos o salinos, como las zonas de playa.

¿Por qué debo hacerme una limpieza facial profunda?

La limpieza facial profunda es diferente a la limpieza superficial básica que te aplicas diariamente al bañarte en la mañana y desmaquillarte en la tarde o noche.

Si quieres mantener tu rostro impecable, la limpieza de cutis se debe hacer una vez al mes y dejarla en manos de una especialista que sepa aplicar las mejores técnicas y productos para destapar los poros y remover las células  muertas.

¿Pero qué pasa si no tienes tiempo para ir a un especialista? Pues no te preocupes, también puedes hacerte una limpieza facial profunda en tu casa, siguiendo unos sencillos pasos.

Pero antes de seguir, si pasas de los 35 años debes considerar aplicar una rutina diaria de cuidados en la piel y cabello para mujeres maduras, que te ayudarán a verte joven por mucho tiempo.

Pasos para hacer una limpieza de cutis de nivel profesional

Pasos para hacer una limpieza de cutis de nivel profesional
Procura hacerte una limpieza profunda una vez al mes

El primer paso para una limpieza facial profunda es eliminar totalmente cualquier rastro de maquillaje o sucio de tu rostro.

Para esto debes usar un limpiador líquido o en gel adaptado a tu tipo de piel, el cual luego removerás con abundante agua.

Una vez hecho esto, pasaremos al proceso de exfoliación para remover las células muertas y los puntos negros usando un producto exfoliante, que deberás frotar suavemente.

Este producto suele contener pequeñas partículas metálicas o minerales con cualidades abrasivas, que al frotarlas contra la piel, desprenden la piel muerta y suaviza imperfecciones, dándole un aspecto más suave y terso.

El exfoliador para limpieza facial profunda debe usarse solo en la nariz, mejillas, mentón y frente, aplicándolo con masajes circulares suaves pero continuos.

El gran truco para limpieza de cutis: ¡Usa un vaporizador!

Tu limpieza de cutis será más completa al pasar a la fase de aplicar vaporización, uno de los trucos que usan los profesionales para garantizar una limpieza facial profunda.

El objetivo es aplicar vapor para que los poros se abran al máximo y expulsen las impurezas contenidas en las capas profundas de la piel.

Además, los poros abiertos ayudarán a que penetren mejor los productos hidratantes y nutritivos que usarás más adelante.

Esta vaporización suele requerir el uso de un equipo que calienta agua mezclada con extractos como lavanda y eucalipto y “lanza” el vapor sobre tu rostro.

En tiempos recientes se ha puesto de moda la ozonoterapia facial, usando equipos que combinan el vapor y el ozono para una mejor limpieza de cutis.

Extrae los granitos y comedones

Ahora que tus poros están totalmente abiertos por la vaporización, pasamos a la etapa de la limpieza facial profunda donde eliminaremos los comedones, granitos y puntos negros.

Sin duda, este es el punto clave de todo proceso de limpieza facial profunda y hasta los cutis más “limpios” pueden tener muchas impurezas contenidas en los poros.

Haz una presión leve con tus dedos sobre las zonas alrededor del punto negro, forzándolo a salir del poro y limpia enseguida con una toalla desechable.

Es importante que utilices guantes y toallas desechables al sacar los puntos negros y limpiarlos, pues estos suelen tener un alto contenido de bacterias.

La mascarilla, la aliada de una piel hermosa

Una vez liberados tus poros de todo tipo de grasa, puntos negros o cualquier sucio profundo, se debe aplicar una mascarilla.

Su objetivo es aportar a la piel minerales y vitaminas que estimulan la regeneración celular, la hidratación y la buena circulación sanguínea.

Estas mascarillas están disponibles para cada tipo de piel y una vez aplicadas se dejan actuar por 20 minutos y luego se retiran con agua tibia.

Si lo prefieres puedes retirar la mascarilla usando extracto de manzanilla en el agua para desinflamar la piel y refrescarla.

También debes ser cuidadosa al comprar la mascarilla, pues no todos los productos de belleza son siempre seguros y debes asegurarte que sea dañino para tu piel.

Tonifica e hidrata tu piel

productos para la limpieza de cutis
Usa regularmente cremas hidratantes ajustadas a tu tipo de piel

Es seguro que tras remover la mascarilla, sientas que tu piel ha quedado muy limpia pero está un poco sensible y sus poros siguen muy abiertos.

Para corregir esto, debes usar un tónico que ayude a cerrar los poros y devuelva al a piel el PH natural.

Este tónico suele ser un producto líquido que se aplica con un algodón con un masaje suave por todo el rostro.

Luego pasamos a la etapa final de la limpieza facial profunda, en el que hidratarás tu rostro con una crema para devolverle elasticidad y evitar cualquier posible resequedad por la exfoliación y la aplicación del tónico.

Hay todo tipo de cremas hidratantes, pero procura usar una adecuada a tu tipo de piel, es decir, para piel seca, grasosa o normal, según sea tu caso.

Recuerda que cada tipo de piel tiene sus propias características de humedad y debes usar productos que no alteren su equilibrio químico natural.

Consejos para el día a día

Puedes adquirir un equipo para el sellado de los poros, que utiliza pulsos de ultrasonido para cerrarlos y estimular los músculos bajo la piel.

Esto tiene un “efecto tensor” y descongestionante de los vasos sanguíneos.

Además, recuerda que de nada vale limpiar profundamente tu piel si luego vas a descuidarla exponiéndote al Sol y los elementos naturales sin ningún tipo de protección.

Recuerda usar protector solar al salir a la calle, especialmente durante el verano y limpiar tu rostro en la mañana y noche, sin excepción alguna.

También debes revisar tu dieta para eliminar los alimentos excesivamente grasosos, como la mantequilla y ciertos lácteos o con exceso de azúcares, que inciden en la aparición de puntos negros y acné.

La hidratación es otro punto que no debes descuidar. Procura tomar un mínimo de 4 vasos de agua diarios y usar cremas hidratantes en rostro y cuerpo.

Por su puesto, como te mencionamos antes lo ideal es hacerse una limpieza de cutis profundo una vez al mes.

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