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Curiosidades

¿Cómo usar hierbas de olor para los diferentes tipos de carne?

Las hierbas de olor para condimentar son perfectas para darle un toque natural y saludable a tus platillos con carne. Desprenden sabores agradables y aromas perfumados, suaves y dulces. Si las usas adecuadamente serán un deleite para tu paladar, así como para sorprender a tu familia y amigos.

Para eso es fundamental saber que no todas las hierbas combinan con todo tipo de carne. Cabe destacar que las secas tienen un sabor más profundo y picante que las frescas. Siendo necesario usar una buena proporción cuando vayas a sustituirlas. Si la receta del platillo indica 3 cucharaditas de la hierba fresca, use 1 de la seca. Es importante que sepas que no siempre se pueden reemplazar.

Especias aromáticas frescas para carnes

Se recomiendan añadirlas al final de la cocción porque conservarán su sabor delicado en el plato, siendo ideal para aquellos que requieren poco tiempo. Las mejores usadas son el perejil, la albahaca, la menta, el cilantro, el cebollino, el eneldo, el estragón, etc.

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¿Cómo usar hierbas de olor para los diferentes tipos de carne

Perejil, Dannia o Culantro Castilla

Es una de las hierbas de olor más empleada en la cocina francesa. Tiene notas picantes, un poco amargas y de uso muy versátil. Se aprovecha en el pollo grillado, pescados cocidos como la merluza o cualquiera que se cocine a la plancha.

Hierbas de olor para pescado y carnes: Albahaca, Alhábega o Basílico

Se identifica por ser ligeramente dulce, con un olor inigualable, su mayor uso es como aromatizante. Se aconseja emplearla con moderación, ya que con el cocinado aumenta su sabor. Perfecta en el pescado y en asados a base de carne. En Inglaterra también es común en la elaboración de un tipo de salchichas.

Hierbas de olor para la carne
Hierbas de olor para la carne

Menta, Menta de Jardín 

Hierba de olor con un gusto dulzón, cálido y picante. Tiene un aroma penetrante y fácil de distinguir. Puedes hacer uso de ella en la preparación de carnes rojas o blancas, así como para aderezar las salsas de aquellas que tienen un sabor fuerte, por ejemplo, el cordero.

Hierbabuena, Menta de Jardín o Sándalo

Esta planta aromática suele confundirse con la menta. Para distinguirla tienes que saber que es un poco más picante y de hojas más oscuras. La hierbabuena le sienta muy bien a la carne, apropiada para el pollo y el pescado, especialmente el cordero.

Cilantro, Coriandro, Cilántrico o Anisillo

Una de las hierbas más utilizadas en el mundo. Tiene un sabor fuerte y notable que le da intensidad a las comidas. Puedes emplearla en la ternera, cerdo, pollo y pescados como el salmón. Cuando se cocina reduce su sabor y en este caso es recomendado aumentar las cantidades. Suele añadirse en platos ya cocinados justo antes de servir o como guarnición.

Eneldo, Hinojo Fétido

Tiene un sabor dulzón, fresco y anisado. Esta hierba de olor es muy recomendada para las carnes guisadas, la ternera, el cerdo, el pollo; así como para aderezar pescado. 

Estragón, Dragoncillo o Hierba del Dragón

 Es ligeramente anisado, picante, caliente y dulce, se puede apreciar un cierto aroma cítrico refrescante. Las propiedades de esta hierba aromática son muy apreciadas en la gastronomía francesa. Utilizada en carnes de caza y hígado de res. Requiere un uso moderado.

Hierbas de olor secas para cocinar carne

Es recomendado que haga uso de las secas durante la cocción para así liberar su gusto. Estas concentran mejor el sabor, pero tienen menos aceite porque están deshidratadas, por lo tanto, esos aceites quedan atrapados. Puedes frotarlas con tus manos para liberarlos, así como su fragancia, es necesario que pasen más tiempo en calor. Son usadas para condimentar la carne sin cocinar y para la preparación de aliños y marinados. Entre ellas se encuentra el orégano, el romero, el laurel, el tomillo, etc.

Orégano. Su nombre significa la “Alegría de la Montaña”

Una hierba de olor que también es imprescindible en la cocina, proveniente del Mediterráneo. Tiene un sabor bastante fuerte, mezclado entre lo fresco y amargo. Puedes utilizarla para aliñar platos como el pescado, pavo y res, perfecta en el cerdo.

Romero, reconocida como: “Hierba de las Coronas”

Posee muchas hojas finas, tiene un aroma intenso y sabor fuerte. Es un condimento que potencia el gusto de los alimentos. La puedes acompañar en el cerdo, el cordero, conejo y las carnes de caza.

Laurel. Su nombre significa: “Notable” o “Destacable”

Es una planta aromática de uso frecuente en la gastronomía tradicional, presenta un gran aroma balsámico, intenso y dulce, con una nota de picante. El uso más habitual es la hoja entera. Empleada en las carnes de ave y caza, tanto estofadas como a la brasa refuerzan su sabor.

Tomillo, Tomello o Estremoncillo

Esta hierba de olor es reconocida por potenciar el gusto y hacer más ligera la digestión, con un sabor a menta y limón. Utilizada para las carnes a la brasa como el cerdo, la ternera y el cordero. Es perfecta para preparar una marinada seca.

Salvia, Salvia de Castilla o Salvia de Granada

Tiene un sabor fuerte, muy aprovechada en la cocina para el adobo de carnes, marinadas, elaboración de rellenos y hamburguesas. Sirve para condimentar el cordero, el asado de cerdo, así como otras carnes grasas. No requiere de grandes cantidades por su intenso sabor.

Mejorana o Mayorana

Es una hierba de olor de uso muy común en platillos italianos. Se emplea en la preparación de embutidos. Especialmente para las carnes rojas, por ejemplo, la de res.

¿Cuáles son las técnicas para secar las hierbas aromáticas?

A veces las personas optan por este método para que no se les estropeen demasiado rápido. Tiene como objetivo alargar su vida útil, incluso años. Es recomendado hacerlo en una época del año en la que haya muy poca humedad, así permanecen sus aceites esenciales por más tiempo. Para comprobar si su resultado fue exitoso estas tienen que haber conservado su color verde y crujen al tocarlas. Algunas técnicas son las siguientes:

Secado al aire: Una de las técnicas más sencillas y usadas. Consiste en poner a secar al sol para luego deshojarlas y almacenarlas en un frasco, preferiblemente de vidrio. Para eso debes sujetar una goma en el manojo y colocarlas boca abajo. Cuando desaparezca la humedad debes descolgarlas con mucho cuidado.

-Deshidratación en el sartén: Ponerlas a fuego lento, esperando a que se sequen.

-Secado en el horno: Utiliza un papel encerado sobre un recipiente y coloca las hierbas para que no se quemen. Calienta el horno a una temperatura baja y déjalas alrededor de 20 o 30 minutos hasta comprobar que estas se desmoronen con cuidado.

-Secado en el microondas: Separa las hojas del tallo y lávalas. Posteriormente ponlas sobre una o dos toallas absorbentes durante 30 segundos verificando que estén completamente secas para retirarlas.

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