Baterías de papel que van a revolucionar el mercado

La fórmula revolucionaria se podría resumir en 3 palabras; papel y bacterias es igual a energía. Esta nueva tecnología «barata y renovable» fue anunciada en Estados Unidos; esta semana en la 256ª Reunión y Exposición Nacional de la Sociedad Química. El equipo de científicos que trabaja desde hace años en este campo de investigaciones en la Universidad de Binghamton, Nueva York. Aeguró mientras impartía una conferencia que las baterías de papel; se pueden usar una sola vez y luego desechar sin ningún problema. Además actualmente tienen una vida útil de aproximadamente cuatro meses.

Baterías de papel

De todas formas, explicaron que se sigue trabajando en varias áreas. Buscando una mejora de la carga electrónica de dichas baterías. Debido a que actualmente la energía que pueden generar; solo alcanza para alimentar un diodo de luz y una calculadora. También se trabaja en la supervivencia y en el rendimiento de las bacterias que la componen. Lo cual daría al traste con una vida útil más larga para los dispositivos.

Baterías de papel
Choi y las baterías de papel

Seokheun Choi el encargado de la investigación anunció, además, que aunque no se llegue aún al rendimiento esperado; el equipo ya solicitó la patente para la batería. Y que está en la búsqueda de socios en la industria para su comercialización.

A qué se debe su funcionamiento

En ensayos de laboratorio hechos recientemente se han logrado biosensores desechables a partir del papel. Los cuales se utilizan generalmente en el diagnóstico de enfermedades y para la detección de contaminantes en el medio ambiente. El principio  de estos dispositivos está basado generalmente en reacciones químicas que provocan un cambio de color. Permitiendo conocer la presencia de ciertos contaminantes o condiciones de salud. Sin embargo, estos dispositivos tienen una sensibilidad «eléctrica» muy limitada; y se agotan muy rápido.

«Un material inigualable para biosensores»

Es muy barato, desechable, abundante y posee una superficie envidiable. Pero, los sensores requieren una fuente de alimentación; remarcó Choi en la presentación de sus baterías. En el intento de sobrepasar esta barrera, el equipo de científicos diseñó una especie de celdas. Imprimiendo capas delgadas de metales; y varios materiales sobre una superficie de papel. Después, pusieron «exoelectrógenos». Un tipo especial de bacteria que transfirieren electrones al exterior de sus células.

Siendo esto de gran utilidad, ya que esas cargas que se generan cuando las bacterias producen energía; viajan a través de la membrana celular del microorganismo. Y logran hacer contacto con electrodos externos y finalmente alimentar la batería.

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