Impresionante propuesta peculiar de una aerolínea para sobrevivir a la pandemia

La aerolínea australiana Qantas ha lanzado una peculiar propuesta con la que espera sobrevivir a la pandemia de Covid-19 y los estragos que esta ha dejado en sus operaciones comerciales.

Se trata del lanzamiento de vuelos largos que saldrán del territorio australiano y llegarán hasta el Polo Sur en la Antártida, para luego regresar a su punto de origen.

Este tipo de vuelos se denominan “panorámicos” y están dirigidos a los pasajeros con poder adquisitivo deseosos de escapar de la monotonía de la cuarentena y las restricciones de viaje por la pandemia.

Para esto, Qantas ha escogido el continente menos explorado del planeta como elemento para captar la atención (y el bolsillo) de los pasajeros deseosos de hacer algo diferente.

La crisis por el coronavirus ha golpeado muy duro al transporte aéreo y muchas aerolíneas luchan por sobrevivir a la pandemia tras sufrir enormes pérdidas financieras por el cierre de vuelos internacionales y nacionales.

Para frenar el avance del contagio, la Unión Europea, Estados Unidos, Japón, Corea, China y toda Latinoamérica suspendieron los vuelos al exterior y en muchos casos también los internos.

Tan solo se han mantenido activos los vuelos con cargas de alimentos, medicinas y correo o los vuelos humanitarios y de repatriación de ciudadanos varados en otros países.

El futuro es incierto y por ahora solo queda ver cómo se definen las reglas para viajar en avión después de la pandemia, para ver cómo se podrán recuperar las empresas aéreas.

La propuesta de Qantas para sobrevivir la pandemia

La propuesta de Qantas para poder viajar en medio del Covid es simple: ofrecer un vuelo desde una ciudad australiana que hará recorrido panorámico por la Antártida antes de retornar al mismo aeropuerto de donde despegó.

Debido a que la aeronave no hará escala en un segundo país, los pasajeros ni siquiera necesitarían usar su pasaporte, ni se violarían las restricciones de vuelos internacionales vigentes.

Qantas los llama “vuelos panorámicos”, una forma elegante de “dar un paseo a ninguna parte”, pero usando un avión en lugar del coche familiar o una bicicleta.

Con esta propuesta aspira captar a personas que quieren volver a disfrutar de los vuelos en avión tras meses de cuarentena y confinamiento.

Y nada mejor que hacerlo viajando a una de las regiones más desconocidas del planeta.

Pero no ha sido Qantas la primera en tener esta idea como forma de sobrevivir a la pandemia, pues hace pocas semanas lo había hecho, con gran éxito, la empresa taiwanesa StarLux.

Esta compañía ofreció un vuelo con servicio de comida y entretenimiento que salió del aeropuerto de Taouyuan y regresó tras 3 horas de viaje.

Viajar en la pandemia a la Antártida no será barato

Viajar en la pandemia a la Antártida no será barato
Viajar en la pandemia a la Antártida

Quantas es la aerolínea más grande de Oceanía y por lo tanto decidió ir más lejos que StarLux proponiendo este vuelo panorámico.

Para llevarlo a cabo escogió uno de sus aviones Boeing 787 Dreamliner, que poseen una gran capacidad de pasajeros y excelente autonomía de vuelo, pues se trata de un recorrido de casi 10 mil kilómetros o 12 horas de vuelo.

La ruta empezará en una de siete ciudades australianas y llegará hasta el Polo Sur magnético, donde girará de regreso para aterrizar finalmente en el mismo aeropuerto de origen.

Por ahora los vuelos partirán de Sydney, Melbourne, Brisbane, Adelaide y Perth.

Qantas se asoció en este proyecto para sobrevivir a la pandemia con la compañía Antártica Flights y planea realizar 7 vuelos durante el verano del hemisferio Sur.

Por supuesto, viajar en la pandemia no será barato: un boleto en clase económica costará un mínimo de US$870, mientras que viajar en primera clase puede costar US$5.805 por persona.

Viajar en avión en tiempos de Covid: seguridad y distancia social

Durante la presentación de esta propuesta para sobrevivir a la pandemia, el CEO de Antárctica Flights, Bas Bosschieter, aseguró que no hace falta llevar pasaporte ni equipaje para tomar uno de estos vuelos.

“Si quieren pueden viajar en pantalones cortos”, manifestó Bosschieter, quien advirtió que se deberán cumplir con las medidas de prevención exigidos por las autoridades.

Antártida es un territorio compartido por varias potencias, pero ni siquiera se incluye en el mapa de restricciones de viaje creado por la IATA.

En todo caso, para poder viajar en medio del Covid hasta allí, se exigirá llenar un formulario con datos sobre el estado de salud, enfermedades previas, sitio de residencia y preguntas de seguridad.

Sin excepción, todos deberán someterse a una prueba de temperatura antes de abordar y quien tenga fiebre, por leve que sea, no podrá subir al avión.

Una vez a bordo cada pasajero recibirá un kit contentivo de mascarillas (que deberán usar en todo momento), toallitas desechables y solución desinfectante.

Además se dejarán vacíos varios asientos en clase económica para mantener la distancia social mínima entre un pasajero y otro.

Los pasajeros deberán rotar sus puestos a mitad del vuelo para dar oportunidad a todos de ver los paisajes por las ventanillas.

Y para no romper el protocolo sanitario al viajar en la pandemia con Qantas,  al momento de hacer esta rotación recibirán una funda extra para el apoyacabezas y más toallitas desinfectantes.

¿Por qué vale la pena sobrevolar la Antártida?

pingüinos en la antártida
El avión reducirá la altura para facilitar a los pasajeros el observar el paisaje y tomar fotografías

Seguro te preguntarás qué tiene de interesante ver un continente cubierto permanentemente de hielo.

Pues la respuesta es que la Antártida es la región menos explorada del mundo, aunque un creciente número de turistas muy pudientes han podido disfrutar de las maravillas naturales de la Antártida en años recientes.

Las primeras zonas heladas comenzarán a verse tras unas 3 horas de vuelo, momento en el que el avión reducirá la altura para facilitar a los pasajeros el observar el paisaje y tomar fotografías.

El recorrido incluye glaciares de gran tamaño, zonas de témpanos y algunas de las más grandes cadenas montañosas del mundo que se encuentran en este continente.

Debido a que en la Antártida las condiciones meteorológicas pueden cambiar sustancialmente de un día a otro, se han preparado hasta 19 rutas diferentes para los vuelos antárticos, por seguridad de aviones y pasajeros.

Por tal razón, ningún vuelo ofrecerá las mismas vistas que el siguiente, una exclusividad que también se refleja en el costo del boleto.

Durante el trayecto de ida y vuelta se ofrecerán dos servicios de comida y un servicio de bebidas alcohólicas.

También se realizarán charlas sobre las maravillas de la Antártida por parte de científicos y exploradores que han trabajado en esta zona del mundo.

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