10 consejos para tener un parto normal

Dar a luz es uno de los procesos que más atemorizan a las mujeres, sobre todo a las primerizas, por lo que lograr un parto natural sin dolor es el sueño de toda futura madre.

Aunque la televisión y el cine está llena de escenas grotescas de mujeres dando a luz en medio de gritos y dolor, la realidad es que el parto natural sin dolor es algo muy fácil de lograr.

De hecho, el cuerpo femenino está diseñado para parir sin mayores complicaciones y recuperarse en muy poco tiempo.

Si estás próxima a dar a luz un bebé, sigue leyendo y entérate cómo lograr un parto natural sin dolor siguiendo unos sencillos consejos.

¿En qué consiste el trabajo de parto?

El parto es el acto que marca la culminación del embarazo, pues durante el mismo el feto y la placenta se separan del útero y son expulsados hacia el exterior a través del canal vaginal.

El trabajo de parto comienza con las primeras contracciones aparecen pocas horas de dar a luz.

Estas contracciones marcan el inicio del proceso por el cual el cuello del útero se abrirá para permitir la salida del bebé.

También incluyen una serie de contracciones de los músculos del útero y pelvis que ayudarán a expulsar al feto por el canal vaginal.

En la medida en que avance el trabajo de parto, estas contracciones serán más seguidas e intensas.

Mantén tu estado físico y logra un buen trabajo de parto

Si antes del embarazo no te preocupaste mucho por hacer ejercicio, ahora es momento de ponerle atención a tu forma física.

El ejercicio moderado te ayudará a que los músculos pélvicos, corazón y pulmones estén listos para el trabajo de parto.

Estadísticamente se ha comprobado que una embarazada que se ejercita con regularidad suele tener parto natural sin dolor con más frecuencia que las sedentarias.

Ejercicios como caminar, hacer yoga, nada o practicar Pilates son excelentes para lograr esto.

Además ayudarán a mantener bajo control algunos problemas del embarazo, como la retención de líquidos y la inflamación de las piernas.

Logra un parto natural sin dolor controlando tu peso

Logra un parto natural sin dolor controlando tu peso
Mantener un peso adecuado ayuda a lograr un parto natural y sin dolor

Durante el embarazo tu peso aumentará entre 15 a 25 kilogramos, lo que incluye el peso del bebé, placenta, líquido amniótico y las reservas de grasa que tu cuerpo acumulará, entre muchas otras cosas.

No te preocupes por esto, es inevitable subir de peso en el embarazo pero es importante que tu médico te guíe para asegurarse que no lo haces de manera excesiva.

Más que “comer por dos” debes procurar una alimentación de calidad, equilibrada y rica en proteínas, minerales, vitaminas y grasas desaturadas.

Un peso equilibrado ayudará mucho a conseguir un parto natural sin dolor.

Busca información detallada sobre el trabajo de parto

No hay nada peor que estar llena de temor y dudas al momento de iniciar el trabajo de parto.

Para evitar esto lo mejor es que te informes correctamente sobre este proceso con anticipación.

Un curso de educación prenatal te ayudará a disipar dudas y entender mejor los procesos fisiológicos y emocionales involucrados en el parto.

Estar informada reducirá tu estrés y te evitará temores innecesarios y dañinos en ese momento tan especial para ti y tu bebé.

Por supuesto, mientras más información sobre el embarazo busques más descubrirás lo maravilloso que es este proceso.

Aprende y practica técnicas de relajación

Durante el embarazo procura aprender técnicas de respiración y relajación, te serán muy útiles al iniciar el trabajo de parto.

Una respiración adecuada es clave para ayudar al cuerpo a mantener un buen nivel de oxigenación.

Al mismo tiempo, mantendrás bajo el nivel de estrés, lo que contribuirá a tener un parto natural sin dolor y sin contratiempos.

¿Cuál es la mejor postura para lograr un parto natural sin dolor?

Cuál es la mejor postura para lograr un parto natural sin dolor
Madres se ejercitan para un parto en posición vertical

La cultura médica moderna ha promovido el parto en posición horizontal, o acostada, por razones que no tienen nada que ver con la fisiología real del cuerpo humano.

Pero desde hace 20 años se ha retomado cada vez más el hacer el trabajo de parto en posición vertical, sentada o en cuclillas, como lo han hecho las mujeres por miles de años.

Averigua si en tu hospital o clínica se trabaja de esta forma y pídele a tu médico que te asesore sobre cuál es la mejor postura para parir.

En muchos casos es posible que te indiquen hacer ejercicios rotatorios sobre un balón medicinal, lo que ayudará a tu pelvis a prepararse para este trabajo de parto en vertical.

Escoge un acompañante que sea tu apoyo

Es más fácil afrontar el trabajo de parto si tienes a tu lado alguien que te acompañe y te ayude a mantener la calma.

Aunque generalmente este acompañante podría ser tu pareja, también puede ser tu madre, una hermana o hasta una amiga muy cercana.

Sea quien sea que escojas, debe ser alguien que te transmite tranquilidad y te ayude a superar de manera positiva la emoción del momento de alumbrar a tu hijo.

Recuerda que el parto natural sin dolor es un momento de intimidad, así que este acompañante y tú tendrán algo muy bello que recordar.

Prepara el ambiente durante las primeras horas del trabajo de parto

El trabajo de parto puede llevar varias horas, así que siempre es útil que lleves un libro, tableta digital o tu laptop para distraerte mientras llega el momento.

Esto te ayudará a mantener la mente despejada y hará que las horas pasen más rápido.

Si durante este tiempo de espera te sientes tensa y aún parece faltar mucho para la llegada del bebé, puedes darte una ducha de agua caliente para aliviar tensiones y relajarte.

Pide un masaje y relaja tus músculos

Pídele a tu acompañante que te de un masaje a lo largo de espalda y caderas.

Esto ayudará a aliviar los grupos musculares que se tensan con mayor intensidad durante el trabajo de parto.

El masaje aliviará también los dolores reflejo, provenientes de las contracciones del útero, que suelen sentirse en la espalda baja, cóccix y zonas laterales de la pelvis.

Además ayuda a liberar endorfinas, sustancias segregadas por el cerebro que ayudan a aliviar dolores, reducir estrés y dar una sensación de bienestar.

Haz caminatas por la sala de partos

Si todavía no te han aplicado anestesia epidural, puedes realizar caminatas cortas por la sala de partos.

Estas caminatas son una excelente forma de relajarte.

Además, la posición vertical contribuirá a que el feto y el saco uterino se mantengan en la zona baja de la pelvis, listos para salir por el canal vaginal cuando el parto avance.

Si hay mucho dolor, pide anestesia

Como el objetivo de este artículo es mostrarte cómo se puede tener un parto normal sin dolor no podemos dejar de hablar del tema de la anestesia.

La llamada anestesia epidural no altera la duración del parto, pero si es muy efectiva para aliviar los dolores asociados con las contracciones uterinas.

También puede ayudar en la dilatación del cuello uterino al relajar los tejidos musculares.

Además de esta inyección, hay varias formas de aliviar el dolor del parto y los posteriores a este, aprobadas por las autoridades médicas.

En todo caso, si el dolor se te hace insoportable y no eres alérgica a los anestésicos, no dudes en pedir que te pongan la epidural.

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