La Sección Cuarta de la Audiencia Provincial de Tarragona confirmó el 21 de mayo de 2026 el archivo de la querella presentada por el Gimnàstic de Tarragona contra los árbitros Eder Mallo Fernández y Alejandro Ojaos Valera. El tribunal rechazó el recurso del club catalán y concluyó que no existen indicios suficientes de falsedad documental ni de corrupción deportiva en el partido ante el Málaga disputado en Tarragona.
La resolución ratificó el sobreseimiento provisional que había acordado el Juzgado de Instrucción número 4 de Tarragona en octubre de 2025. La causa se abrió por lo ocurrido en la vuelta de la final del play-off de ascenso a Segunda División, celebrada el 22 de junio de 2024 en el Nou Estadi Costa Daurada.
La Audiencia no encontró pruebas de corrupción deportiva
El Nàstic sostenía que determinadas decisiones arbitrales habían perjudicado de manera premeditada al equipo y favorecido al Málaga. También vinculaba la actuación de Eder Mallo con su posterior ascenso profesional a Segunda División, categoría en la que comenzó a dirigir encuentros durante la temporada 2024-2025.
La Audiencia Provincial reconoció que el colegiado logró esa promoción después del partido, pero descartó que existiera alguna prueba que relacionara el ascenso con el resultado de la eliminatoria. Para el tribunal, la coincidencia temporal no permite sostener por sí sola una acusación penal por corrupción en el deporte.
La investigación también examinó informes encargados por el club, testimonios sobre conversaciones atribuidas al árbitro y un análisis de sus decisiones durante el encuentro. Ninguno de esos elementos fue considerado suficiente para mantener una imputación penal contra Mallo o contra Ojaos, integrante del equipo arbitral.
El acta arbitral y el informe policial no fueron considerados incompatibles
La acusación por falsedad documental se centraba en el contenido del acta redactada después del encuentro. Eder Mallo dejó constancia de amenazas, insultos, lanzamiento de objetos e incidentes que, según su relato, hicieron que el equipo arbitral temiera por su integridad física.
El Nàstic alegó que esa versión presentaba diferencias con el informe elaborado por los Mossos d'Esquadra. El club defendía que la seguridad del vestuario arbitral estaba garantizada y que el acta había magnificado lo sucedido, circunstancia que posteriormente tuvo consecuencias disciplinarias para la entidad y varios de sus integrantes.
La Audiencia rechazó ese argumento. El auto señaló que ambos documentos fueron redactados desde posiciones y funciones diferentes dentro del estadio, por lo que sus relatos no tenían que ser idénticos y las discrepancias detectadas no demostraban una falsificación.
El Málaga ascendió tras empatar en el añadido de la prórroga
La eliminatoria llegó a Tarragona con ventaja del Málaga, que había ganado 2-1 en el partido de ida disputado en La Rosaleda. En la vuelta, el Nàstic se quedó con diez jugadores tras la expulsión de Nacho González y, pese a ello, consiguió situarse con una ventaja de 2-0.
Alan Godoy marcó el primer gol local y Gorka Santamaría anotó el segundo al comienzo de la prórroga. Dioni Villalba redujo la diferencia para el Málaga y Antonio Cordero logró el 2-2 en el añadido del tiempo extra, resultado que dio al conjunto andaluz el ascenso por un marcador global de 4-3.
- 22 de junio de 2024: Nàstic y Málaga empataron 2-2 en Tarragona.
- 10 de diciembre de 2024: el Nàstic anunció la querella contra Eder Mallo.
- 27 de enero de 2025: el Juzgado de Instrucción número 4 admitió la querella.
- 26 de mayo de 2025: Mallo declaró ante la jueza y negó haber actuado de forma premeditada.
- 22 de octubre de 2025: el juzgado archivó provisionalmente la investigación.
- 21 de mayo de 2026: la Audiencia Provincial confirmó el archivo.
La querella fue admitida en 2025 y archivada tras la investigación
La magistrada había admitido inicialmente el procedimiento al considerar que los hechos relatados podían presentar, de forma indiciaria, relevancia penal. Durante la instrucción declaró Eder Mallo, quien negó haber condicionado el resultado y mantuvo que sintió miedo después del encuentro por los incidentes producidos en el estadio.
El juzgado terminó archivando la causa al no encontrar elementos suficientes para llevar a los árbitros a juicio. El Nàstic recurrió esa decisión y solicitó continuar con nuevas declaraciones y diligencias, pero la Audiencia Provincial consideró que la investigación realizada no acreditaba los delitos denunciados.
Con el rechazo del recurso, la vía penal ordinaria queda cerrada provisionalmente. La causa solo podría reabrirse si aparecieran hechos o pruebas nuevas con relevancia penal; otra posibilidad sería acudir al Tribunal Constitucional por una supuesta vulneración de derechos fundamentales, aunque ese órgano no revisaría nuevamente las decisiones arbitrales ni el resultado del partido.
