Deporte y la personalidad ¿cómo se relacionan?

¿Puede el deporte moldear la personalidad de quienes lo practican? Esta es una pregunta relativamente reciente en el campo de la psicología. De hecho, hace algunas décadas nadie se hubiera detenido a pensar en esta relación entre el deporte y la personalidad.

Todo comenzó gracias al trabajo de expertos como John Kerr, quienes establecieron vínculos entre el comportamiento social y el deporte. A causa de estos vínculos inmediatamente un gran número de profesionales empezó a mostrar interés por cómo el deporte puede influir en la personalidad de las personas. Muchos tienen opiniones diferentes. Pero en mayor o menor medida, todos coinciden en que el deporte y la personalidad están intrínsecamente relacionados.

Más que entrenamiento físico

Diversos especialistas consideran al deporte como un espacio en el que se desarrollan múltiples habilidades, no solo físicas, sino también cognitivas. Por eso, afirman que se necesita hacer más hincapié en lo intelectual y los valores. Tal es el caso de la psicóloga cognitiva conceptual Susana Hernández, quien lo explica así: “El deporte es un medio no sólo para entrenar las aptitudes físicas, también es muy útil a la hora de desarrollar diferentes competencias humanas como lo son la disciplina, las relaciones sociales, el compañerismo y la tenacidad”.

Se acentúan rasgos de la personalidad

“En ese sentido, practicar un deporte influye sobre determinados rasgos de la persona. Si, por ejemplo, estamos en una competencia, la adrenalina y tensión propias del momento pueden desencadenar sentimientos y emociones que antes desconocíamos, como el miedo, la ira y la autoconfianza”, agrega Hernández.

No obstante, hay especialistas que opinan que los deportes actúan sobre una base fisiológica preestablecida y sobre la educación que haya recibido la persona. Dicho de otro modo, afirman que el deporte simplemente acentúa ciertos rasgos que ya estaban presentes en el sujeto. Pablo Arnáldez, famoso deportista en hockey sobre hierba, apoya esta idea: “Los entrenadores ejercen mucha influencia sobre sus alumnos, por lo que juegan un papel muy activo en la formación de sus personalidades.

“El deporte suele aflorar emociones, y el sujeto que lo practica generalmente aprende a manejarlas”, explica Antonio del Cerro, doctor en Psicología y profesor de la Universidad de Barcelona.

Aprendizaje

Niños con trajes de fútbol
El deporte tiene un papel fundamental en edades tempranas

Otro de los temas aún sin dilucidar es si el deporte influye sobre nuestra personalidad durante toda la vida o sólo durante la juventud. “Practicar un deporte es crucial para la formación de la personalidad durante la etapa que comprende los primeros años de la infancia y adolescencia. No solo porque se escoja el deporte que se va a practicar, sino también porque se viven experiencias que se impregnan para toda la vida”, afirma Susana Hernández.

Por otra parte, otros expertos creen que la socialización deportiva puede expresarse durante cualquier etapa del ciclo biológico. “Una muestra de ello lo constituyen los programas deportivos municipales que frecuentan jóvenes y ancianos”, afirma Sánchez.

Para Antonio del Cerro, el aprendizaje depende mucho de las características del individuo. Es relativo. “Tiene mucho que ver con la capacidad de la persona para extrapolar sus experiencias en el deporte a su vida diaria, y viceversa”. De esta manera, la relación entre el deporte y la personalidad se mantiene mientras se trasladen las vivencias de una esfera a otra. Si dejan de trasladarse, termina la construcción de la personalidad por parte del deporte.

Diferencias entre los que practican deporte y los que no

Ahora bien, cabe preguntarse si existe algún patrón de comportamiento específico que se repita entre aquellos que practican determinado deporte ¿Qué puede tener de diferente un niño que ha practicado deportes a nivel competitivo de los demás?

La respuesta está en los valores. La dedicación a un deporte permite a los niños adquirir valores y hábitos que normalmente, incluso de adultos, cuesta mucho trabajo asimilarlos; como por ejemplo el trabajo en equipo y el afán de superarse a sí mismo. No obstante, hay que tener mucho cuidado a la hora de inscribir a un niño en un deporte, ya que tratar de imponerle costumbres a la fuerza puede llegar a ser contraproducente.

Estereotipos

A veces las personas tienden a clasificar rápido la personalidad de los deportistas atendiendo al deporte que practican. Por ejemplo, algunos asocian ciertas disciplinas como el boxeo y el fútbol americano con la violencia. Por ello, existen varios prejuicios de que determinados deportistas, que si suelen ser agresivos, brutos, prepotentes, insensibles… Pero… ¿qué tan ciertos son estos prejuicios?

El deporte en sí no genera personas más violentas. Sin embargo, cabe la posibilidad de que personas con determinados rasgos conductuales tiendan a preferir y escoger un deporte sobre los demás. Según las estadísticas, aquellas personas con elevados niveles de agresividad generalmente prefieren los deportes combativos. Los introvertidos aman los deportes individuales y los extrovertidos se desenvuelven mucho mejor en los deportes grupales. Existe una estrecha relación entre el que se practique determinado deporte y la personalidad del individuo.

Los deportes que no son grupales, como el ajedrez y la natación, además de ser preferidos por personas solitarias y competentes, también dan lugar a personalidades metódicas, entregadas y disciplinadas. Probablemente la causa de esto sea que dependen únicamente de su empeño y habilidades propias. Por lo que mantenerse enfocado en su objetivo se vuelve crucial para este tipo de deportista.

Practicar deportes individuales forja personalidades métodicas y apasionadas
Practicar deportes individuales forja personalidades métodicas y apasionadas

La relación entre éxitos en el deporte y la personalidad

Existen innumerables ejemplos de deportistas que han triunfado en su disciplina y, por si fuera poco, comienzan a desplazarse a otros campos como el periodismo, la política y los negocios. Sacan partido a su fama y están un paso por delante de aquellos que empiezan desde cero. De hecho, muchas empresas tienen en cuenta el currículo deportivo. Y con razón, ya que los deportistas de élite son capaces de lidiar con situaciones de estrés excesivo y suelen poseer estrategias para sobrellevar la tensión.

Aun así, no siempre un deportista exitoso es igual a un hombre exitoso. También hay otros muchos casos de deportistas estrellas que no fueron capaces de insertarse favorablemente en el mercado laboral. Después de todo, depende del camino que haya tomado cada uno.