Salir a correr ¿Cómo convertirlo en un hábito?

Cualquier persona puede mantener hábitos saludables vinculados al ejercicio físico y al deporte. Teniendo un poco de fuerza de voluntad, casi que lo único que se necesita para ello es introducir progresivamente pequeños cambios en nuestra rutina. No obstante, hay diversos métodos y formas para cumplir un mismo objetivo. Teniendo esto en mente, en este artículo te daremos algunos consejos para acostumbrarse a salir a correr diariamente y convertirlo en un hábito.

Cosas a tener en cuenta

Practicar ejercicio físico regularmente es indispensable si queremos mantener una buena salud. Dado que somos una mezcla indivisible de componentes físicos y mentales, usualmente cuando queremos lograr un cambio en una esfera debemos comenzar a trabajar por la otra. Tal es el caso del que quiere comenzar a salir a correr diariamente para mantenerse activo y evitar el sedentarismo: su primer paso debería ser cambiar de mentalidad.

Los beneficios de salir a correr regularmente

Primeramente hace falta confeccionar un método y seguirlo lo más estricto que se pueda. Si lo mantienes, las mejorías para tu salud serán innumerables. La primera beneficiada de salir a correr diariamente será tu capacidad respiratoria.

También mejorará el control de tu colesterol por parte del organismo; bajarás de peso sin perder masa muscular; prevendrás la osteoporosis; se fortalecerán los músculos de tus piernas; mejorará tu ritmo sanguíneo y te ayudará a combatir el estrés. Además, probablemente tengas la oportunidad de conocer a otras personas con la misma afición. Comenzamos con los consejos:

Elige la ropa adecuada

Pudiera parecer una nimiedad, pero este factor es muy importante a la hora de salir a correr. Esto es debido a que cuando estamos usando un atuendo con el que nos sentimos cómodos tendemos a tener más ganas de realizar cualquier actividad, incluso si no nos percatamos de ello. Tener una ropa que se adapte a las necesidades específicas de un tipo de ejercicio constituye un incentivo extra.

Es preferible horario de la mañana

Es mejor salir a correr por las mañanas
Es mejor salir a correr por las mañanas

Puedes salir a correr en cualquier otro momento si no te es posible por la mañana, pero las primeras horas del día son las más recomendables para esta actividad. Esto sucede porque durante las primeras horas del día nuestro organismo tiende a estar más activo para sobrellevar el resto del día, por lo que podemos ejercitarnos más sin cansarnos. Además, contribuye sutilmente a crear una rutina de salir a correr.

Come saludable

Cuando se trata de darle al ejercicio físico una parte importante en nuestras vidas debemos incorporar junto a él otros hábitos para mantenernos saludables: comer bien es uno de ellos. En este sentido, tener una dieta balanceada entre vitaminas y macronutrientes hace que nuestro cuerpo tenga las fuentes de energía necesarias para realizar ejercicio físico sin cansarse excesivamente.

Prueba a hacer estiramientos en casa

El estiramiento antes de cualquier actividad física es fundamental si queremos evitar las lesiones. Si planeas salir a correr con regularidad primeramente deberías comenzar por estirar tu cuerpo unos minutos antes de cada carrera. El objetivo de esto es acomodar a nuestro cerebro para el esfuerzo físico inminente, algo así como decirte a ti mismo ¡hey, despierta, hay que moverse! Con esto, las probabilidades de terminar herido disminuirán en gran manera.

Recuerda el calentamiento

Quizás pienses que redundo en el consejo anterior, pero calentar y estirar en realidad no son lo mismo. Mientras que el estiramiento básicamente consiste en mover los músculos en los que vamos a enfocarnos, el calentamiento se basa en realizar actividades físicas con poca intensidad. Lo que sí tienen en común los dos es que sirven para prepararnos en pos de lo que viene.

Lo más adecuado sería comenzar realizando algunos trotes estáticos antes de salir a correr, unos diez minutos como máximo, y ya en la carrera ir aumentando progresivamente la intensidad del ejercicio.

No intentes seguir el ritmo de los demás

Este punto es muy importante. Debes enfocarte en ti y en nadie más. Ya que, si intentas alcanzar los resultados obtenidos por otras personas, especialmente si estás empezando, es muy probable que termines desistiendo por pensar que no eres lo suficientemente capaz. No te desanimes si al principio solo puedes aguantar unos minutos antes de descansar, con el tiempo adquirirás resistencia. Lo que sí necesitas es mantenerte constante.

Establece un horario específico para salir a correr y mantenlo

Según los expertos para que cualquier actividad se convierta en un hábito es necesario realizarla como mínimo durante 25 días. Por ello, ten presente que, si bien en los primeros días te resultará un poco difícil salir a correr, con el tiempo esto cambiará y terminarás haciéndolo naturalmente. Una buena idea para facilitar las cosas sería ponerte un horario de antemano e intentar no violarlo por nada en el mundo. No obstante, recuerda que este no debe interferir con tus otras actividades de la semana.

Sal a correr en grupo

Salir a correr es mejor con un amigo
Salir a correr es mejor con un amigo

Encontrar otras personas con nuestras mismas motivaciones y gustos similares puede llegar a ser una bendición, no solo para correr, sino en cualquier otra esfera de nuestra vida. Sin embargo, este hecho se ve con particular claridad a la hora de practicar deportes; principalmente porque estimula la creación de hábitos y rituales de grupo. Evolucionamos para disfrutar de la compañía y preferimos hacer las cosas con los demás.

Lleva un control médico

Antes de incorporar el trote a tu rutina diaria deberías iniciar un control con un médico. Chequear tu estado de salud cada cierto tiempo constituye un buen método para comprobar si lo que estás haciendo ha tenido efectos positivos; o si, por el contrario, ha desencadenado complicaciones. Además, en caso de presentar mejorías será un tipo de retroalimentación positiva para tu motivación.

Aléjate de las excusas

Es muy común que cuando nos proponemos comenzar a cambiar algún aspecto de nuestra rutina instantáneamente surjan pensamientos limitantes e inconscientes del tipo “yo no puedo”. Sin embargo, ten presente que la única razón que subyace a estos pensamientos es la tendencia del ser humano a permanecer dentro de su zona de confort. Deberías entender que salen a la luz automáticamente y no tienen ningún tipo de control serio sobre nosotros, a menos que los permitamos.